Estación Espacial Internacional sería visible sobre cielos caribeños. Pedrito entonces se acuesta sobre el techo y parece estar aburrido. Al ocaso, sobre los cerros donde habita el gigante dormido, aparece una luz fulgurante que se mueve a gran velocidad sobre el límpido cielo donde comienzan a aparecer las primeras estrellas. La estación pasa sobre nosotros, silente, brillante y veloz. En menos de ocho minutos desaparece por el oriente. Pienso entonces, ¿dentro de veinte años, trabajarán nuestros hijos en estaciones orbitales, lunares o marcianas? El tiempo, tal como la estación espacial que pasó sobre nuestras cabezas, vuela. Quién sabe, espero que cuando pasen veinte años, todavía quede algo del planeta que conocimos.
May 22, 2008
La estación espacial
Mi hijo acaba de cumplir cinco años, lo miro y me doy cuenta que el tiempo vuela. Esta tarde de verano, sobre el techo de nuestra casa, sentados sobre un contenedor de pintura vacío, oteamos el horizonte de oeste a este pues dijeron en las noticias que la
Estación Espacial Internacional sería visible sobre cielos caribeños. Pedrito entonces se acuesta sobre el techo y parece estar aburrido. Al ocaso, sobre los cerros donde habita el gigante dormido, aparece una luz fulgurante que se mueve a gran velocidad sobre el límpido cielo donde comienzan a aparecer las primeras estrellas. La estación pasa sobre nosotros, silente, brillante y veloz. En menos de ocho minutos desaparece por el oriente. Pienso entonces, ¿dentro de veinte años, trabajarán nuestros hijos en estaciones orbitales, lunares o marcianas? El tiempo, tal como la estación espacial que pasó sobre nuestras cabezas, vuela. Quién sabe, espero que cuando pasen veinte años, todavía quede algo del planeta que conocimos.
Estación Espacial Internacional sería visible sobre cielos caribeños. Pedrito entonces se acuesta sobre el techo y parece estar aburrido. Al ocaso, sobre los cerros donde habita el gigante dormido, aparece una luz fulgurante que se mueve a gran velocidad sobre el límpido cielo donde comienzan a aparecer las primeras estrellas. La estación pasa sobre nosotros, silente, brillante y veloz. En menos de ocho minutos desaparece por el oriente. Pienso entonces, ¿dentro de veinte años, trabajarán nuestros hijos en estaciones orbitales, lunares o marcianas? El tiempo, tal como la estación espacial que pasó sobre nuestras cabezas, vuela. Quién sabe, espero que cuando pasen veinte años, todavía quede algo del planeta que conocimos.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
1 comment:
Comentario
Post a Comment